Esta es la historia de una mesilla de Ikea. En su origen era de color wengué, y la pintamos de un color más claro, pero ya estábamos aburridos y la pintamos de nuevo. Si! se puede pintar de nuevo, sólo es necesario lijar un poco para abrir el poro de la cera y después volver a pintar y encerar. Os enseñamos el proceso:
Los pasos que seguimos fueron: 1º Lijamos un poco la cera anterior y limpiamos bien la mesilla con Omniclean. 2º Elegimos los colores, que al final nos decidimos por tres: ocre antiguo, café au lait y nuez moscada. 3º Pusimos cinta de carrocero, puesto que la hemos pintado a rayas.
4º Pintar.
Los cajones los pintamos de color Nuez moscada.
5º Encerar, con cera clear en este caso, para que no cambie el acabado.